lunes, 11 de abril de 2011
economía mundial. el capitalismo luego de 1945.
“Los años de 1950ª 1973 fueron de prosperidad sin paralelo, ya que el PBI de nuestros 32 países (países de la OCDE) creció a 5.1% anual y el ingreso per cápita a 3.3 por ciento. Podemos buscar la explicación de este auge en tres dimensiones. En primer lugar, había un orden internacional que funcionaba con códigos de comportamiento explícitos y racionales, y una base institucional fuerte y flexible que no había existido antes. Hubo una escisión Este-Oeste, pero tenía algunos elementos de estabilidad, y había entre las economías capitalistas una armonía de intereses mucho mayor que en la época entreguerras. Las relaciones Norte-Sur se transformaron de la tutela colonial de antes de la guerra en una situación en la que se hacía más hincapié (en forma retórica y a menudo sustantiva) en la acción para estimular el desarrollo. Había un flujo moderado, pero bastante estable, de capital hacia los países en desarrollo, igual a cerca de 2.5% de su PBI. Este nuevo orden afectaba positivamente las opciones de la mayoría de los países, ofreciendo nuevas oportunidades para el comercio y la especialización, mejor acceso al capital y la tecnología extranjeros, y mayores posibilidades para la migración internacional, así como la tranquilidad y el estímulo debidos al hecho de operar en una economía mundial en expansión sostenida, libre de choques deflacionarios y que ofrecía foros para negociación, consulta y ayuda mutua. El segundo nuevo elemento de fuerza era la modificación del carácter de las políticas económicas internas, conscientemente destinadas a promover elevados niveles de demanda y empleo en los países avanzados, y de ordinario orientadas hacia objetivos de desarrollo en otras partes. Por último, podemos explicar más directamente el mejoramiento de la actuación gracias a la elevación general y marcada de las razones de inversión, el aumento de la ayuda externa y las transferencias de tecnología, …” (Maddison, Angus – La economía mundial en el siglo XX. Ed. F.C.E. México, 1992. p. 85)
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