lunes, 11 de abril de 2011

Economía mundial. El capitalismo luego de 1945.

“Los primeros pasos hacia el orden de la posguerra fueron de carácter mundial, por ejemplo la creación de las Naciones Unidas como una sucesora de la Sociedad de las Naciones, más eficaz para mantener la paz, con varias agencias especializadas –FAO, UNESCO, OIT, FMI y Banco Mundial – para la promoción del desarrollo económico y social. Poco después de la guerra, la guerra fría que estalló entre las dos superpotencias elevó los costos de la coexistencia pacífica. La disuasión mutua exigía grandes gastos militares y la creación de alianzas militares en competencia (la OTAN y el Pacto de Varsovia). También se puso en claro que la escala de financiamiento requerido para favorecer efectivamente el rápido resurgimiento económico superaba con mucho la que se consideró cuando se crearon los nuevos organismos de las Naciones Unidas. Así, éstos se complementaron con nuevas dependencias de alcance más restringido: la OCEE en Europa Occidental y el CAME en Europa Oriental. La OCEE (Organización para la Cooperación Económica Europea) surgió del Plan Marshall, bajo el cual los Estados Unidos aportaron una ayuda equivalente a 3% de su PBI durante cuatro años a los países europeos que formaron la nueva organización. La ayuda se condicionó a la supresión mutua de las barreras al comercio y los pagos internacionales, y trataba de reestablecer el vigor y promover la unidad de la parte de la economía mundial más afectada. Inicialmente se ofreció la ayuda Marshall también a los países de Europa Oriental, que la rechazaron. Los países comunistas permanecieron fuera del FMI y el Banco Mundial, lo que significaba que ambos organismos eran también, de facto, parte de la estructura institucional de Occidente. (…) Los Estados Unidos fueron el centro del orden monetario internacional de la posguerra –el sistema de tipos fijos basados en el dólar, que se estableciera en Bretón Woods-, pero hubo cooperación para la administración de este sistema en los comités del FMI y la OCDE, al igual que en el BPI (Banco de Pagos Internacionales). Esta compleja red de cooperación era muy diferente de las reglas sencillas no escritas que habían gobernado la conducta antes de 1914, o de la discordia recurrente de los años entreguerras. En efecto, los arreglos de estrecha cooperación dentro del Oeste, dentro del Este, y (en medida mucho menor) entre los países en desarrollo, coexistían con una interrelación mundial más exigua dentro de los organismos de las Naciones Unidas, menos conflictiva de lo que podría haberse esperado. (…) En 1958 empezó a operar la Comunidad Europea. Se trataba de un agrupamiento más pequeño de seis países europeos, con mayores ambiciones para la integración de sus economías que los 17 miembros de la OCEE. (…) No hay duda de que los países europeos eran los principales beneficiarios de la reducci`´on de estas barreras comerciales. Sin embargo, dentro del GATT (acuerdo General sobre Aranceles y Comercio) hubo varias reducciones sucesivas de las barreras comerciales mundiales, de modo que muchos de los beneficios de la liberalización del comercio industrial iniciada en Europa se filtraron por todo el mundo. (…) Una de las tareas de la cooperación occidental que surgiera en 1961, cuando la OCEE se convirtió en la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Que incluyó a EEUU, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, además de los países de Europa Occidental originarios), fue la coordinación de lo programas bilaterales de ayuda al desarrollo …” (idem. Pp. 85-87)

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